Mientras haya adultos, hay esperanza.

Entrevista a Jordi Cañas en El Español

Hablando_sobre_Espana-Ciudadanos-Cataluna-Podemos-Proceso_soberanista-Opinion_293984769_70975801_1706x960

Qué entrevista tan interesante le hacen a Jordi Cañas. No somos ni ángeles ni demonios. Pero nos comportamos como ambos con extraordinaria naturalidad. Aceptando la imperfección como premisa, luego viene el desarrollo personal, la madurez y el progreso fatigoso hacia la vida adulta.

Lamentablemente, con independencia de nuestra inviolable dignidad humana, no todas las personas alcanzan la misma estatura. Somos iguales y desiguales, somos seres paradójicos. Está la libertad por medio. En las respuestas del señor Cañas percibo una solidez envidiable que además es nostálgica por su escasez en la vida pública. Estoy convencido de que España necesita políticos en todos los partidos con esta solidez. Los necesitamos tanto como el “agua en los pantanos”, porque sin ambos, no es posible una vida en común, ni tampoco por separado. Hasta las “narices” de los pigmeos políticos, de los saltimbanquis que animan el guiñol de la actualidad gracias a los insaciables médiums que hacen caja en las televisiones, en los periódicos y en las redes sociales a costa de la verdad y de una acción política productiva, es decir, que promueva el progreso y el bien común. Eso no vende. Y como dijo un día el Premio Príncipe de Asturias D. Ryszard Kapuscinsky, cuando se descubrió que la información era una negocio, la verdad dejó de ser importante.

1292781286466625840463

Necesito salir de Mátrix todo el tiempo que pueda. Es una película, cierto, una de mis preferidas, pero también una gran profecía. La realidad creada, aumentada, retorcida, programada, dirigida, impuesta y sobrepuesta a nuestra individualidad es asquerosa y pegajosa. Está ahí todo el tiempo, y nosotros conectados a ella por defecto, reducidos, aniñados, porque sólo quieren nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro dinero y nuestro voto. Es para volverse loco. Por suerte, podemos elegir entre la pastilla roja y azul que nos ofrece nuestro Morfeo particular (la razón crítica, el fruto del árbol del conocimiento). Siempre que puedo elijo la roja para volver al mundo real. Y no. La ignorancia no es la felicidad, no quiero la pastilla azul 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s